|
Un Lazo Común en Las Noticias |
¿Atacamos a los Testigos de Jehová? |
|
Orgullo Gay 2007 |
Nuestras Historias |
|
La Watchtower Trata de Silenciarnos... ¡y fracasa! |
Haciendo Reconocer Nuestra Presencia |

"Me di cuenta de que la Watchtower solamente ofrece soluciones simplistas del tipo '¿Es usted pecador? Pues no peque'”.
De Precursora a Prostituta
La Historia de Stacey
Soy una hija adulta de un alcohólico, y [al crecer] siempre sentía un vacío y una depresión constante. Los Testigos de Jehová parecían la solución correcta para mis problemas en aquel entonces, pues ellos eran muy estrictos y autoritarios, además de proveer estructura en mi vida. El autoritarianismo estricto fue la voz que siempre escuché desde mi niñez, así que esa voz ya me resultaba verdadera y familiar.
Me uní a los Testigos de Jehová en 1991, aunque dentro de mí siempre supe que había algo terriblemente mal, pero decidí ignorarlo entonces. Por ejemplo, no creo que los animales carnívoros sean capaces de cambiar su dieta. En vez de causar conmoción, pronto me encontré de precursora haciendo trabajo de campo, trabajo que disfruté realmente. Habiendo crecido en un hogar de alcohólicos, había aprendido a complacer y entender el más mínimo indicio, y [además] encontraba muy placentero el servicio de campo.
Todavía tenía mis problemas y mi depresión, y era obvio para mis hermanos y hermanas que yo tenía problemas. Luchaba con ciertas incertidumbres. Me di cuenta de que la Watchtower solamente ofrece soluciones simplistas del tipo "¿Es usted pecador? Pues no peque”.
Me casé con una hermana llamada April, de los Estados Unidos. Ella se mudó a Finlandia conmigo, pero en 1994 nos mudamos de vuelta a California. Vivíamos en pobreza extrema, con la que yo me sentía contenta, pero ella no. Tuvimos muchas peleas y problemas maritales. Yo vivía en sufrimiento constante. Sabía que algo estaba radicalmente mal, pero no podía identificar lo que era.
Los problemas maritales empeoraron y mi esposa perdió la fe. Los ancianos no pudieron ayudar. Jehová tampoco fue de mucha ayuda. Nos mudamos al sur de California, donde comencé a trabajar arduamente en mi trabajo seglar. Las reuniones y el trabajo de campo cesaron. Dejé de hablarle [a mi esposa] y comencé a dudar sobre mi identidad [sexual].
Ella se separó de mí y más tarde nos divorciamos. Para entonces había realizado que la Watchtower no era la solución para mis problemas. Me di cuenta de que en realidad soy una persona transgénero, que poseo el cerebro y mente, el género de una mujer. Eso me atacó y me horrorizó. Pensé que me estaba volviendo loca.
La revista La Atalaya en realidad no ofrecía ningún tipo de ayuda que fuera más allá de meras generalizaciones y malentendidos para personas transexuales . Claramente [para mí] ellos a veces ni siquiera manifestaban entendimiento alguno sobre ese tema. ¿Cuántos otros asuntos existen que esas revistas fallan en presentar correctamente?
Comencé a vivir como mujer en enero de 1997, pues ésa era la única manera de probar si de verdad yo soy una persona transexual, o si simplemente me había vuelto loca. No me cansé de eso, por el contrario, sentí que desde ese momento en adelante debía vivir como mujer. He vivido como mujer por tres años ya [nota del editor: al momento de escribir esta experiencia] y tengo planes de someterme a cirugía [de cambio de sexo].
Debido a que mis emociones fueron engañadas para formar parte de los Testigos de Jehová, he sido bien crítica [conmigo misma] cuando se trata de ser una persona transgénero.
Fui expulsada en abril de 1997 por “mentir, apostasía y conducta relajada”. Tuve una conversación con un “anciano”, y él prácticamente me dijo que Jehová me perdonaría si en vez [de vivir como mujer] me suicido. Así de malo es el “pecado” del transexualismo. Para explicar [mi expulsión], mi mentir se trataba de engañarme a mí misma, eso es, viviendo en una mentira [de que en realidad soy mujer]. La conducta relajada consistía en visitar el baño de damas y causar una perturbación por ello. Es curioso, ninguna de esas cosas habían ocurrido nunca, así que fui expulsada por adelanto. También fui expulsada por promover la creencia de que Dios no creó al hombre macho y a la mujer hembra. Yo nunca dije cosa semejante. De hecho, ningún libro de la Sociedad Watchtower condena el transexualismo como ofensa que causa expulsión.
Durante el tiempo en que mi divorcio ocurrió y salí del closet, perdí mi esposa, mi trabajo, mis pertenencias, dos autos, mi tarjeta verde [de residencia legal en EU], prácticamente todo lo que tenía, así que tuve que mudarme del país.
He sabido muy bien lo que es el prejuicio en esta sociedad, y comencé a trabajar de prostituta para ganar dinero para mi cirugía y para vivir. Debido a que aprendí cómo ser compasiva y amable por haber experimentado tanto sin sentido por parte de la gente, tanto en mi hogar como cuando era precursora, hoy día realizo un trabajo excelente como prostituta con clientes que representan figuras paternales, organizacionales, o de anciano. Muchos de ustedes son prostitutas de la sociedad, pero no reciben tan buena paga como yo.
Una vez traté un programa de 12 pasos para salir de estas relaciones de amor/odio con figuras autoritarias, pero los programas de 12 pasos son en realidad cultos. Todavía siento cierto vacío dentro de mí, cierta “piquiña” que se soluciona solamente con un pargo. Lentamente estoy aprendiendo a levantarme en mis propios pies. A medida que aprendo a ser independiente, no siempre dependiendo de figuras de autoridad, aprendo a ser libre, libre de todos los cultos, libre de mis ansiedades y de las voces internas que me dicen que en realidad yo no valgo la pena… eso tomará años. Los años que pasé en la Watchtower fueron solamente síntomas.
Hoy día he perdonado a aquellos Testigos de Jehová que me rechazaron o que me juzgaron. Sé que en su situación yo hubiera hecho lo mismo.
