|
Un Lazo Común en Las Noticias |
¿Atacamos a los Testigos de Jehová? |
|
Orgullo Gay 2007 |
Nuestras Historias |
|
La Watchtower Trata de Silenciarnos... ¡y fracasa! |
Haciendo Reconocer Nuestra Presencia |
"Gracias a la Internet he podido estar en contacto con varios gais, lesbianas y bisexuales que han sido TJ que trataron la vida heterosexual y fracasaron miserablemente, hiriendo a mucha gente en el proceso."
La Historia de Craig
Una de las cosas que más me gustan de mi apartamento es el closet espacioso que tiene mi dormitorio. Tiene suficiente espacio para yo reflexionar sobre mi escaso guardarropa antes de decidir finalmente cuál será mi "couture de jour". Siempre dejo la puerta [de mi closet] completamente abierta.
Así mismo es mi vida como hombre gay. No siempre ha sido así, como contaré a continuación.
Crecí dentro de la religión de los Testigos de Jehová (TJ) desde que nací. En resumen, ellos creen que son los que, y los únicos que tienen la verdad. Los TJ tienen regulaciones fundamentalistas muy estrictas contra prácticamente todo – especialmente la homosexualidad. Cualquier tipo de relación sexual fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer [también] está prohibida. A sus ojos, el seguir todas estas normas justifica la salvación. En resumen: cuando “El Día de Juicio Final” llegue, ellos están convencidos de que serán los únicos que sobrevivirán y convertirán la tierra en un paraíso donde podrán vivir para siempre sin enfermedades ni muerte. Si usted ha cometido el error de abrirles su puerta, sin duda ha escuchado sus sermones.
Hace ya 20 años que salí del closet. Tenía 22 años, llegando a los 23. El verano anterior (1982) mi familia se había ido [de vacaciones] a Hawái, pero yo había decidido quedarme en casa. Esa fue la primera vez que pude “abrir mis alas gay” y explorar la comunidad. Conocí a alguien (otro hombre) a quien decidí llevar a mi casa y procedimos a “practicar la homosexualidad” 21 veces por los siguientes cuatro días. El vivía en otro estado, pero prometimos mantenernos en comunicación.
Poco después del regreso de mis padres (sin saber lo que había ocurrido bajo su propio techo) fui enviado a vivir con mi abuela pues mi padre y yo siempre estábamos peleando. Saltando al 1983, me encontraba en el centro de la ciudad de Minneapolis, y por alguna razón enigmática mi abuela decidió proceder a rebuscar entre mis cosas personales, donde descubrió cartas sobre mi “otra vida perversa” como un (¡Suspiro!) homosexual, incluyendo la experiencia homosexual del verano anterior. Naturalmente, su respuesta inmediata, como toda buena cristiana, fue llamar a mis padres.
Tras su llegada a la casa de mi abuela, mis padres procedieron a rebuscar el resto de mis cosas y a confiscar todas y cada una de las cartas que habían sido escritas para mí (sin importar de quién provenían). Una vez sintieron que ya tenían suficiente evidencia procedieron con la sagrada misión de buscarme.
Imaginen mi sorpresa al entrar al club nocturno First Avenue y enterarme de que mis padres se encontraban [en la entrada] esperando por mí. Mi padre se encontraba en la entrada localizada en la Séptima Avenida hablando con un “punker” [fanático del estilo de vida Punk] (probablemente predicándole para convertirlo) y me dijo que mi madre estaba afuera esperando en el auto. [Me dijo que] había una “emergencia familiar” y debía acompañarlos a la casa inmediatamente. Una vez dentro del auto, ellos comenzaron a interrogarme sobre mis intenciones con respecto a mis creencias religiosas (de los Testigos de Jehová). A mitad del camino me di cuenta de que ellos sabían algo. Yo estaba cansado de vivir en una mentira y una doble vida, así que en ese momento decidí decirles la verdad. Reafirmé sus peores temores, sólido en mi posición de que este soy quien soy y que nada va a cambiarme.
Mis padres ofrecieron relocalizarme a otro estado, casarme, y esconder todo debajo de la alfombra. No hubo forma de convencerme de [permitirles] que ellos me hicieran cosa semejante a mí y a una tercera persona. Después de un mes de ellos tratar de llegar a un acuerdo conmigo, me dirigieron a los ancianos (los líderes de la congregación de los TJ a la cual yo asistía) los cuales me expulsaron (excomulgaron) y fui cortado y rechazado por todos aquellos a quienes yo conocía desde pequeño, incluyendo a mi propia familia.
Suena mal, ¿no le parece? Bueno, para serle honesto, después de todos estos años, estar fuera supera el vivir al margen. Si todavía estuviese yo “adentro”, todavía fuera yo un esclavo de esa religión, probablemente casado con alguien sin amarle. Quizás hasta hubiese atentado suicidarme varias veces. Mi felicidad personal nunca hubiera existido.
Sé que eso es un hecho. Gracias a la Internet he podido estar en contacto con varios gais, lesbianas y bisexuales que han sido TJ que trataron la vida heterosexual y fracasaron miserablemente, hiriendo a mucha gente en el proceso.
Por medio de irme y salir [del closet], me liberé de una niñez reprimida y de una vida en esclavitud como Testigo de Jehová. Finalmente pude recuperar mi aliento y ser yo. Aunque fui completamente rechazado por mi propia familia, el independizarme me hizo una persona más fuerte y capaz de tomar mis propias decisiones.
Imagine a aquellos que se quedan dentro del closet. Ellos tienen diez veces mayor probabilidades de sufrir depresiones, atentar suicidio, sufrir de baja autoestima (sin mencionar escaparse y salir de ronda a Loring Park tarde en la noche con los sillones para bebés [en sus autos]). ¿Ha notado usted lo bien que lucen los hombres homosexuales maduros? Se sorprenderá de cuán mejor usted luce cuando uno no se odia a sí mismo.
Sé que esto sonará más serio de lo que yo deseo que suene, pero detesto ver a la gente ahogándose en su propia miseria. Todavía no he conocido a nadie que pueda justificar razonablemente estar dentro del closet, especialmente en nuestros días.
Si usted tiene problemas con salir [del closet], deseo escuchar sobre usted. Por favor envíeme un email con su historia. Prometo que escucharé.
Nota del editor: Debido a que esta historia ha sido traducida del inglés, y Craig no habla español, si usted desea comunicarse, por favor hágalo a través del Administrador de la Web.
