La Historia de Brittany

brittany.jpgNací dentro de los Testigos en la segunda generación de publicadores. Desde mi infancia, me leían historias del Mi Libro de Historias Bíblicas, y me llevaban a hacer servicio con ellos siempre que ellos salían. Hacían lo mismo con mi hermana, y ya para cuando comencé a darme cuenta de que quizás soy homosexual tenía unos diez y siete años y llevaba siete años de haberme bautizado. Mi padre era anciano de nuestra congregación la cual aunque muy grande, era muy unida. Mi madre trataba de inculcarme que me hiciera precursora. Mientras tanto, me encontraba luchando durante mis años de escuela superior, pues estaba enamorada de mi mejor amiga (una chica mormona que también sentía lo mismo por mí). Luché contra mis sentimientos por mucho tiempo, negando continuamente que fuera lesbiana. Una vez hasta traté de suicidarme. Con la ayuda de mi patrona de trabajo (quien también era lesbiana y amiga mía), pude sobrevivir mi último año de escuela superior sin incidente alguno, y ya para cuando me gradué había cortado todos los lazos con la chica que amaba.

Yo no le dije nada a mis padres sino hasta unos cuatro meses más tarde; me había estado enfermando y perdiendo peso durante todo el verano (tras mi graduación) porque había perdido el apetito. Comencé a desarrollar una úlcera en el estómago y mi peso disminuyó hasta el punto de malnutrición. Llegué a casa cierta tarde lluviosa y decidí dialogar con mis padres de la manera más calmada que pude. Primero tratando de sobrepasar el obstáculo de convencerlos de que YO SOY lesbiana. Debido a que sabía exactamente lo que ocurriría [tras esa conversación], había hablado de antemano con mi patrona para que me aceptara en su casa en caso de que mis padres me botaran, cosa que, no para mi sorpresa, ocurrió.

Mis padres se comunicaron con un anciano de nuestra congregación esa misma noche, quien se sentó a hablar con mi madre que se encontraba histérica y llorando, y con mi hermana que se había encerrado en su habitación. Hablamos, y pues le dije todo a él también. Le dije lo mismo que le había dicho a mis padres. Ese momento fue muy difícil, el ver su mirada de incredulidad y horror, pues me di cuenta de que salir [del closet] iba a causar mucho dolor a las personas de mi congregación que amaba.

El resto de mi historia es trágicamente predecible. Me permitieron llevar conmigo solamente las cosas que yo había comprado. Mi madre ni siquiera me permitió tomar mi ropa porque rehusaba a "hacérmela fácil". Por espacio de un año y medio tuvimos cierta comunicación esporádica, pero solamente porque ellos me convencieron de no escribir mi carta de desasociación. Mi razonamiento en aquel entonces era que no podría pasar por el proceso de ser expulsada (ya había experimentado tanto dolor), y no tenía intención alguna de regresar a la manera en había estado viviendo. Quería enamorarme, que alguien se enamorara de mí; quería experimentar pasión y todas las cosas que se me hubiesen negado si me hubiera quedado.

Durante ese espacio de un año y medio aproximadamente, conocí y me enamoré de una mujer maravillosa que también era muy afectuosa y empática sobre mi situación. Debido a no ser cuidadosa (y debido a la web de myspace) los ancianos y mis padres se enteraron de my relación en enero del año pasado, tan solo dos semanas antes de que me graduara de mi grado asociado. Mi padre me llamó para reunirse conmigo, rehusándose a permitir que me acercara a lo que era mi hogar, a pesar de que en innumerables ocasiones había visitado y cenado con ellos desde el día que había hablado con ellos. Esa noche él me enseñó la evidencia que los ancianos habían encontrado, y me dijo que mis opciones eran: a) regresar a la congregación, ser censurada públicamente y regresar al hogar, b) no hacer nada y permitir que los ancianos me expulsaran, o c) escribirles una carta de desasociación.

Yo tenía diecinueve años cuando eso ocurrió. Al día siguiente envié mi carta, con las palabras de mi padre haciendo eco en my mente: "Tú eres my hija y te amo, pero si haces esto no volverás a verme, y no volverás a escuchar mi voz nunca más, hasta que decidas regresar."

De vez en cuando veo a mi familia, pero no he visto o escuchado nada sobre ningún miembro de my familia Testigo de Jehová – toda la familia por parte de madre y la mitad de la familia de mi padre – por hace ya un año y medio. Actualmente me encuentro estudiando un Bachillerato en Administración de Empresas, y tengo una carrera exitosa como Terapista de Masaje Médico – tras haber abandonado a los Testigos de Jehová he prosperado a pesar de mi familia y de haber perdido la estructura sobre la cual mi sistema de creencias estaba basada. Lo más importante que he hecho por mí es haber luchado por quien yo soy realmente, algo que nunca habría podido hacer sin el apoyo de mi grupo maravilloso de amigos y de mi familia no Testigo.

Siempre estaré agradecida a los Testigos de Jehová por haberme amado durante el tiempo que estuve con ellos, y por ayudarme a ser la persona de principios, fuerte de carácter y de moral que hoy día soy. Las cosas que aprendí y cultivé como Testigo de Jehová me han brindado muchas recompensas, aun en "el mundo". Y siempre extrañaré a mi familia… espero y oro por que ellos entiendan cuán importante ellos son para mí y cuánto los amo.

Gracias por la oportunidad de compartir mi historia. Si hay alguien que quiera hablar sobre cualquier cosa relacionada sobre salir (del closet) – o no salir – o lidiar con conflictos relacionados con ser Testigo de Jehová y gay, puede enviarme un email a ossimozimmerman@yahoo.com.